¡Hola! Bienvenido al blog donde los amantes de la escritura aprenden a dominar el arte de contar historias mientras se toman una tacita de café.



Cafeteros

Admito ser un escritor mediocre…


Llegaste a ese punto. Ese momento en que no importa qué escribas, sientes que todo está mal hecho. Encuentras errores de redacción. El texto está repleto de palabras que se escuchan muy simplonas. Y la historia que tanto te costó planificar parece sacada de un cajón de viejos calcetines sucios. 

Bajas la pluma. Dejas la computadora. Afrontas la realidad: eres un escritor mediocre. Te sientes derrotado y no sabes qué hacer. Si estás en esa fase, si por un segundo te sentiste identificado, déjame decirte que no eres el único.


La escritura del "yo"


Escribo todos los días, pero no siempre es literatura. La mayoría de las veces son recuerdos, anotaciones, correos, cartas, desahogos, ideas… o tonteras. Es lo que llamo la escritura del “yo”, a la cual le encuentro en ocasiones más sentido que a la escritura literaria.


Aprende a aprender II


Hace dos días te contaba sobre el problema de mis alumnos: no saben cómo aprender. Año tras año practican la memorización (buscando la nota) y luego olvidan lo “aprendido”. Pero no por falta de inteligencia… me he dado cuenta de que esto sucede porque nadie les dijo cómo aprender.

Así que en mi afán por mejorar mis clases, les enseño algunas técnicas, las cuales quise también traer al blog porque te pueden servir en tu día a día y en tu aprendizaje del oficio de escritor.

Ya vimos la mnemotecnia, la prueba práctica y calendarizada, las imágenes mentales y la auto-explicación. Hoy te dejo cinco técnicas más, que de seguro alguna te ayudará en tu aprendizaje. ¿Te animas a seguir leyendo?


Aprende a aprender I


Como sabes, soy profesora. Y cada año me topo con el mismo problema en mis alumnos: no saben aprender. Pasan años en el sistema educativo y terminan sin dominar las competencias básicas (¡ojo! que esto lo dice hasta la OCDE). Están seguros de que el profesor les tiene que decir qué hacer y cómo hacerlo en todo momento, porque si no lo haces…

Así que me olvido del currículum y me centro en enseñarles a aprender: algo que les servirá en todas las materias ¡y en la vida! que es más importante.

Lo mismo sucede con algunos lectores del blog: dejan comentarios o envían correos haciendo preguntas que por sentido común (o una breve búsqueda en Google) pueden responder solos. Peor es cuando preguntan algo que ya está explicado en el post; y no por no haberlo comprendido o tener dudas, sino porque no lo leyeron.

Vamos, que si quieres aprender el oficio de escritor, desde ya te digo que necesitas desarrollar tu autonomía; porque a la hora de la verdad, será tu trabajo, no el mío.