¡Hola! Bienvenido al blog donde los amantes de la escritura aprenden a dominar el arte de contar historias mientras se toman una tacita de café.



Cargando...

Cafeteros

Argine

  Argine es un cortometraje hecho a través de fotogramas. Presenta la historia de una niña que utiliza su creatividad e imaginación para hacer sus sueños realidad. Leer un libro la lleva a un gran proyecto: ser partícipe de alguna forma de la historia que leyó. Los libros inspiran, motivan y nos mueven por caminos desconocidos. ¿Cuántos tienen una biblioteca en su casa? ¿Cuántos acercan a sus hijos a mundos inimaginables a través de la lectura?



Criollismos en el español puertorriqueño


  En el español puertorriqueño utilizamos a diario un sinnúmero de palabras consideradas lingüísticamente como ‘criollas’.  Un criollismo es una palabra creada por el jíbaro o por el pueblo.  Las personas criollas fueron los descendientes de razas europeas, en su mayoría la española, y que son nacidos en territorio americano.  Las lenguas criollas son aquellas “surgidas en comunidades precisadas a convivir con otras comunidades de lengua diversa y que están constituidos por elementos precedentes de ambas lenguas”, según DRAE.  Esto se aplica, sobre todo, a los idiomas formados de la mezcla de lenguas europeas, indígenas americanas y comunidades africanas.  Tenemos el caso del criollo haitiano que constituye hoy día una lengua completamente criolla y que es hablada por la totalidad de sus habitantes.  En Puerto Rico se habla español, pero éste tiene unas particularidades, como en otras áreas de América, y entre ésta destaca el uso de palabras criollas.  Estas tienen la peculiaridad de no ser inteligibles en el resto de la comunidad hispanohablante, aunque pudiera darse el caso de que en algunos países antillanos se reconozcan algunas.


¿De dónde sacar los personajes de tu historia?


  Muchos escritores nóveles se encuentran con el problema de no saber de dónde sacar algún personaje con el que se puedan identificar los lectores. Comienzan a pensar y a mezclar un sinnúmero de características que a veces terminan arruinando al personaje. Otras veces, presentan temas y elementos trillados, donde ya todos sabemos cómo acabará. A todos aquellos que tengan este problema, les invito a que lean un poco los periódicos nacionales e internacionales, que observen televisión extranjera, que se detengan a mirar incluso a sus vecinos. No hay mejor sitio para sacar personajes creíbles que la vida misma.

  Haz el ejercicio de salir a la calle y observar a todas las personas, lo que sucede, lo que hacen, lo que dicen y cómo actúan. Terminarás dándote cuenta de que estás rodeado de grandes personajes que llegan incluso a la caricatura. Te vas a topar con hechos, realidades y situaciones difíciles de creer. Si no sabes de dónde sacar un personaje para un relato corto, un diálogo, una comedia o lo que sea, búscalos en el libreto de la vida y te sorprenderás de lo que puedes encontrar.