En la entrada de ayer comenté lo que es el NaNoWriMo y cómo funciona. Hoy toca compartirles cómo me he preparé para el maratón de escritura en solo cinco horas. Me anoté hace dos días, así que no tenía tiempo que perder. Aquí les dejo las pautas que seguí.

  Escribir una novela requiere, como mínimo, documentarse, conocer a los personajes y tener la trama principal definida. No tenía nada de esto. Fui a mi carpeta de cuentos largos no terminados o editados (esos que dejamos de lado porque comenzamos con otro proyecto y solo esperan que regresemos a ellos cuando se nos acaben las ideas). Encontré un cuento con potencial para convertirse en novela: personajes elaborados, trama impactante, diversos escenarios y sucesos inesperados. Decidí convertirlo en mi futura novela.

  Leí el cuento varias veces. Enlisté los personajes caracterizados. Dividí las partes de la novela según los conflictos, escenas y temas que se presentaban. Los resumí en dos o tres oraciones. Quedó algo así (ejemplo improvisado):

Claudia cae en la tentación: encontró a su novio en la cama de Cristina, su hermana. Estando en su trabajo, desesperó al punto de desahogarse con su jefe, quien aprovechó el momento para seducirla.

  Convertí cada explicación en un capítulo de la novela. Releí y se me ocurrieron nuevos personajes, complicaciones para la protagonista, tramas secundarias y escenarios. Terminé con 18 divisiones. Transcribí mi trabajo en Word y comencé con otro proceso: desarrollar un buen argumento para cada capítulo.

  Escogí un título provisorio para cada uno. Anoté puntos de contraste, de interés, ejes de la trama, personajes que participarán… Hice un resumen de lo que ocurriría en cada capítulo con un párrafo breve. Incluí ideas de redacción. Al final, quedaron 20 partes desordenadas que no tenían relación entre sí.

  Leí los párrafos de nuevo e hice una lista de títulos. Decidí cómo ordenaría mi novela, dónde encajaría cada parte, cuándo complicaría la trama, dónde daría el giro inesperado. Ordené los párrafos en el procesador de texto. Leí de nuevo. Volví a editar. El inicio me dio problemas (necesitaba algo que motivara al lector a seguir leyendo). Redacté cada capítulo de forma tal que enlazara con el próximo. Maqueté mi novela.

  Me encantó la estructura final. Quedé enamorada. Procedí a redactar una breve sinopsis para poner en NaNoWriMo. Nunca había hecho una. Dejó mucho que desear, pero como todo es editable no me preocupó. Lo más importante ya lo tenía: el esqueleto de mi novela. Escoger un título provisional fue difícil (no me convencía ninguno). Al final me quedé con el nombre del personaje principal: Catalina Marfisi.

  Es estresante escribir 50,000 palabras en 30 días. Decidí no pensar en ello, así que dividí la totalidad entre el número de capítulos: 20. Cada uno tendrá entonces un mínimo de 2,500 palabras. Si logro esto, cumplo con el objetivo. He dejado de pensar en 50,000 palabras. Ahora me concentraré en redactar un capítulo por día.

  Mañana comienzo con el proyecto de escritura. Me dejaré llevar por la maquetación que hice. Buscaré fotos que me ayuden a visualizar la época y los personajes. Redactaré la novela en mi nuevo software para escritores: Scrivener. Pretendo hacer una entrada en el futuro alabando esta grandiosa herramienta. Con todo esto, ya estoy preparada para la redacción del borrador de mi novela.

© Grisel R. Núñez, 2013