Son muchos los que hablan de cultura y pocos los que saben su significado. Es como el término 'energía'; sabemos para lo que sirve pero, ¿podemos definirlo? Estamos faltos de definiciones. Necesitamos aclarar conceptos que llevamos repitiendo a lo largo de la historia y que se han quedado estancados porque no conocemos su significado. En los medios de comunicación, en las universidades y hasta en las charlas familiares se está haciendo un llamado desde hace tiempo: ¡Rescatemos la cultura!

   Según la 22ª edición del DRAE, “cultura” tiene los siguientes significados: a) ‘conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico’ y b) ‘conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social’, etcétera. Si nos dejamos llevar por la primera definición, todo aquel que no supo definir “cultura” en un comienzo no está capacitado para emitir un juicio crítico, porque carece de un conocimiento básico: la definición.
No vale dar ejemplos o repetir las maneras para fomentar la cultura que hemos escuchado. Al leer la segunda definición nos sentimos más identificados con aquel concepto que creemos conocer. Digamos que es la acepción que recoge la mayoría de los eventos proculturales que se han estado realizando desde que tenemos uso de razón.

   Si pensamos en la cultura como los patrones específicos de comportamiento de un grupo de individuos de cierto lugar, hablamos de lo que los caracteriza como pueblo, de lo que los hace distintos a otros grupos o culturas. Lo mejor es quedarnos en lo macro, que es la cultura de un gran colectivo, porque si llegamos hasta lo micro tendríamos que comenzar a conocer la cultura de cada individuo que pertenece a ese grupo. Ahora bien, el llamado es el de rescatar la cultura. ¿Qué cultura es la que hay que rescatar? ¿Acaso seguimos pensando en que los tiempos pasados fueron mejores? o ¿es que estamos perdiendo la cultura que hoy nos identifica como pueblo?

   El ser humano evoluciona y con él todo lo que lo caracteriza. Es normal y natural que se pierdan algunas características que definieron a nuestras generaciones anteriores. Está en cada individuo del grupo usar su juicio crítico para mantener aquellas que le convienen, que quiere y que valora, y adquirir nuevas que enriquezcan las que ya le definen. Las particularidades que se repitan en los demás miembros del grupo se convertirán en nuevas características culturales del mismo. Sin embargo, creo que el llamado se está haciendo para que se aprenda a valorar la cultura que ya nos define, para que nuestros hijos se sientan orgullosos de ella y no nazcan queriendo adoptar, o hacer parte de sí, culturas extranjeras.

   Ahora entramos a otro tema, que es el de la “cultura popular”, definida como el ‘conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo’ (DRAE). La sociedad, entonces, no puede separarse de ese gran concepto llamado cultura, ya que se refiere a ese grupo de gente que posee las características que le diferencian de otros grupos. ¿En qué se caracteriza nuestra cultura como sociedad puertorriqueña? ¿qué nos caracteriza como antillanos?

   Para aprender a valorar nuestra cultura, eso que nos caracteriza de otras sociedades, tenemos que conocer sus particularidades, tanto las buenas como las malas. El respeto por lo que somos, por lo que fuimos y por lo que seremos se nos enseña desde pequeños por medio de la cultura. Si crecemos escuchando que hay que rescatar la cultura, y ni siquiera sabemos su significado, viviremos en desconocimiento de todo aquello que nos enriquece como pueblo y pensando que otras culturas son mejores porque no tienen que rescatar nada.

   Debemos educarnos, conocernos a nosotros mismos y estar orgullosos de nuestro origen, de aquellas costumbres que se expresan diariamente en la vida tradicional de nuestro pueblo. Si queremos rescatar la cultura, al menos debemos saber lo que es y qué de ella queremos rescatar. Conociendo el problema podemos saber con más claridad qué puede solucionarlo. La clave está en dejar de hablar para actuar en pro de nuestra cultura. Esto lo hacemos utilizando en favor de la misma los talentos que tenemos, concienciando a los que tenemos alrededor, siendo proactivos, apoyando las causas culturales y, sobre todo, comenzando por nosotros mismos.

   Ahora que podemos definir lo que es cultura, ¿cuáles son las características de la cultura de tu pueblo? ¿de la puertorriqueña? ¿de la antillana?

© Grisel R. Núñez, 2013