Hay quienes nos la pasamos todo el día leyendo. En una de esas navegaciones por la web, me encontré un artículo de Culturamas donde presentó once tipos de lector. Aunque anteriormente había pensado en esto, no fue hasta ese momento en que decidí tener mi propia lista. Así que ¡manos a la obra!


Tipos de lector:


1. Promiscuo: Este lector se relaciona con varios libros al mismo tiempo. Abandona uno a mitad de lectura para iniciar con otro. Cada noche se acuesta con uno distinto. En este renglón también encasillaremos a los que todos los días, por su trabajo, leen diversos artículos, investigaciones y manuscritos, sumándole esto la lectura del periódico y hasta un libro de ficción en el tiempo libre.


2. Cascarrabias: Lector exigente; aunque no le guste un libro, termina la lectura. Se molesta por las faltas ortográficas y por las incongruencias. Casi siempre lee con un lápiz en la mano para hacer todas las correcciones que estime pertinentes. También puede caracterizarse por detestar la trama o algún personaje, incluso el cómo es tratado un tema. Por más que argumente y contraargumente, seguirá leyendo y pasando corajes.

3. Cronológico: No comienza a leer un segundo libro hasta que termina el primero. Ni siquiera se compra otro hasta no asegurarse de que lo puede leer. Tiene una lista de libros por leer en el futuro y la sigue al pie de la letra sin saltarse uno. Puede que lleve un cuaderno de lecturas donde anote el libro, el autor y hasta las fechas de lectura.

4. Destructor: Lleva su libro a todas partes y lo menos que hace es protegerlo. Lo mancha, escribe y rompe sin remordimientos. Continúa la lectura, así pegue las hojas sueltas con cinta adhesiva. Cree que mientras más maltratado, escrito y marcado esté un libro, más valor tiene. Es el lector viajero que tira su libro en cada esquina y también el que usa una lupa para intentar descifrar lo que dice tras una mancha de café.

5. Ocupado: Este tipo de lector también tiene una lista de libros por leer. Lo que sucede es que el tiempo no le permite hacerlo. Los va acumulando en el librero o en una carpeta de eBooks en el computador, hasta que tiene vacaciones y logra devorarse alguno en pocas horas. Es casi un coleccionador de libros. Detesta tener que esperar a que el tiempo le permita leer.

6. Presumido: Este ‘lector’ es fácil de reconocer por los lectores serios. Se trata de la típica persona que compra libros solo para decorar su casa. Les hace creer a otros que los ha leído todos, pero ni siquiera leyó la contraportada. Por alguna extraña razón, disfruta del poder adquisitivo que desea el lector genuino. Presumir de sus libros le da cierto estatus del que disfruta, sobre todo cuando muestra alguna edición especial.

7. Librófilo: Persona que disfruta más del libro que de la lectura misma. Le gusta el olor de las páginas, la variación de colores, el diseño de las portadas; todo lo que compone el libro. Para él, la maquetación es un arte. Aprende a repararlos y a reconocer la calidad del material con el que están hechos. Sabe construir libros de forma artesanal y le enseña a otros. Su lista de libros leídos no es tan extensa, pero su amor por el objeto en sí es enorme.

8. Anarquista: Rompe con todos los patrones establecidos por las editoriales para encasillar a los lectores. Es un tipo de consumidor que va en aumento. Aquí encontramos al adulto que lee libros infantiles, historietas y cómics; al niño que prefiere las lecturas para jóvenes o un poemario; al hombre que lee romance erótico y a la mujer que compra una colección de novelas detectivescas. 

9. Nocturno: Es la persona que lee antes de dormir. Acostumbra a tener un libro en su mesa de noche, junto a una lámpara y sus lentes. Dependiendo del libro, provocará la llegada de Morfeo o hará que se amanezca hasta terminar la lectura (lo que le provoca tremendas ojeras). Lee por placer, por disfrutar de nuevos mundos, por transportarse a otra parte para liberarse del estrés del día.

10. Confundido: Este lee distintos libros y géneros a la vez, desde ficción hasta verídicos o académicos. Puede que termine confundiendo personajes, nombres y tramas. A veces no sabe quién es el autor de un libro, ni siquiera sabe si lo leyó. Tampoco le importa conocer los títulos. Puede elaborarte un resumen sobre el tema principal de un libro (aunque esto implique una mezcla de varias historias).

  Hasta aquí por hoy que no quiero cansarte con la lectura. El sábado vengo con los últimos diez. ¿Qué te han parecido hasta ahora los tipos de lector que te presento? ¿Estás dentro de alguno o esperarás hasta conocer los otros?

Te veo en los comentarios.

© Grisel R. Núñez, 2014