Con lo complicados que son los lectores y yo me atrevo a encasillarlos en veinte tipos. No fue tarea fácil, pero el resultado de esta lista me satisface. Antes de continuar con los últimos diez, debo aclarar lo siguiente: la gente que disfruta de la lectura, como lo son la mayoría de mis lectores, puede identificarse con varios. 



Tipos de lector:

11. Sabelotodo: Es el lector empedernido. Lleva un libro a donde quiera que va. Conoce al autor (su vida, movimiento literario, otras obras), los personajes, los diálogos y las tramas de todos los libros leídos. Puede hablar por horas sobre la literatura e incluso hacer comparaciones entre libros y autores. Se apasionó tanto por la literatura en su niñez o adolescencia, que terminó estudiando en la universidad una carrera al respecto. Puede apreciar cualquier tipo de texto, pero tiene sus preferencias. Si necesitas una valoración de calidad, cuenta con este tipo de lector. También puede que lea en varios idiomas y a escritores de cualquier parte del mundo.


12. Analista: Este lector disfruta hacer análisis completos de sus lecturas. Es organizado y no solo se documenta, sino que establece patrones y comparaciones. Si el escritor desarrolla la trama en un pequeño pueblo ubicado en el norte de Hungría, no duden de que este tipo de lector se encargará de investigar la localidad en internet y buscar imágenes. Si no existe, puede que haga planos para organizarse. Lo más probable es que lo encuentres dirigiendo clubes de lectura a nivel profesional.

13. Inconforme: Hay que prestarle mucha atención a este tipo de lector, porque va en aumento. Detesta el final de una obra al punto de atreverse a reescribir algunos capítulos o el libro completo. También se desespera porque la continuación del libro no saldrá hasta el próximo verano y, como ama tanto a los personajes, decide continuar la historia de los mismos por su cuenta. Escriben fanfics y los publican en blogs para que otros lean su propia versión.

14. Fanático: Lee un libro por recomendación y termina haciéndose fanático de la saga o del escritor. Puede leer y releer incansables veces el mismo libro. Buscará la obra completa del autor y la coleccionará. Está al tanto de las noticias literarias, de las películas que se hagan y hasta del cotilleo que gire alrededor del escritor. Se unirá a un club de fanáticos y decorará su cuarto con pósters. Acostumbra a usar camisas con la imagen característica del libro.

15. Curioso: Es el cinéfilo que vio la película taquillera del momento y quedó fascinado. Se enteró de que era un libro y terminó leyéndolo. O en su defecto, es la persona que oye hablar tanto de un libro, sea bueno o malo, y la curiosidad le carcome por dentro hasta que lo termina leyéndolo. No se hará fanático, ni le nacerá el placer por la lectura. Puede que ni lo termine de leer si no llena sus expectativas en los primeros tres capítulos.

16. Analfabeto: No me detendré mucho en explicar este. Es el lector que solo lee revistas de farándula o la sección de deportes del diario. ¡Ah! y que no se me olviden las redes sociales.

17. Alumno: Este lector cree que leer es aburrido, que los libros son muy largos y que no hay nada en ellos que sirva, excepto usarlos de calzo para anivelar una mesa. Si lee es solo por obligación, porque se lo exigen en la escuela o universidad. Deja la lectura para el día antes de la fecha límite y hace pataletas. No entenderá la mitad de lo que lee y preferirá conseguir un resumen o compendio. Puede que hasta le pregunte a otro de qué trata.

18. Escritor: Es la persona que quiere incursionar en el mundo de la literatura, pero desde la creación. Sabe que muchos escritores aconsejan, además de practicar la escritura, leer a los autores que dominan la materia. Cuando leen un libro, lo que buscan es aprender técnicas narrativas y literarias para aplicar a sus escritos. Puede que también lean a otros escritores principiantes para darles recomendaciones y ayudarse entre sí.

19. Fortuito: Este lector encontró el placer por los libros luego de un accidente que lo dejó en cama por mucho tiempo o luego de pasar un invierno desempleado. Se cansó de no hacer nada y un día, sin más, encontró un libro, lo hojeó y terminó leyéndolo por completo. Luego se leyó otro que encontró. Cuando finalice su recuperación o su estancia sin hacer nada, dejará la lectura de lado. También encontraremos este tipo de lector en las cárceles.

20. Familiar: Es el hermano, primo o amigo del escritor novel, quien les comparte sus primeros cuentos o el borrador de su manuscrito. Este tipo de lector sirve para motivar al aprendiz de escritor a seguir plasmando sus ideas en papel. No tiene conocimientos sobre el arte de narrar, ni siquiera sobre la literatura. Hasta se sorprenden de la ‘calidad’ de los escritos. No es lector por naturaleza; solo se dedica a leer lo que escribe la persona que conoce y a la que le tiene cariño, por lo que todo estará siempre perfecto.

  Hasta aquí mis Veinte tipos de lector. Si no has leído la primera parte de esta entrada, ve a este enlace. Por último, ahora que terminé esta extensa lista, ¿te atreves a decirme qué tipo de lector eres o con cuáles te identificas? ¿Conoces otro tipo de lector que no haya considerado? Como siempre, te veo en los comentarios.

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© Grisel R. Núñez, 2014