En la entrada de ayer acordamos que antes de publicar un libro debemos corregirlo, para evitar que el lector se confunda y no manchar la imagen del autor (no queremos ser conocidos por los errores, sino por nuestra habilidad para contar una historia). Hoy, viene la mejor parte: conoceremos cuál es la tarea de un corrector y algunas herramientas que nos ayudarán en la autocorrección.


Pasos básicos para corregir tu novela:
  1. Primero escríbela. Cuando tengas el manuscrito terminado, pasa al #2.
  2. Corrige el manuscrito. Ten en cuenta los errores ortográficos, gramaticales y de estilo. Recuerda que si reescribes una parte, debes corregirla nuevamente. Es necesario que domines las reglas para poder hacerlo bien. Es recomendable corregir la novela un mínimo de tres veces.
  3. Entrégasela a un tercero para que la corrija. Si no puedes pagarle a un corrector, busca a una persona que conozca las normas de ortografía y de edición, como lo es un profesor o una secretaria. No se la des a alguien que no conoce la diferencia entre ay, hay y ahí; porque no hará nada para ayudarte.
  4. Verifica las correcciones que te hacen, busca información si tienes duda y edita tu escrito. Lo ideal sería que lo releyeras por última vez para verificar cualquier error que se les haya pasado. Ten paciencia, el proceso es tedioso y larguísimo (probablemente el más complicado).
  5. Cuando des el visto bueno, ¡celebra!

¿Cuál es la tarea del corrector de textos?  Leerá la novela con detenimiento y se encargará de corregir los errores ortográficos (aprobechar > aprovechar; atravez > a través), gramaticales (concordancia, redundancia, repeticiones, incoherencias, estructura oracional), léxicos o semánticos (sobretodo vs. sobre todo) y tipográficos (errores de dedo). Necesitará leer y corregir el manuscrito en varias ocasiones. No es un trabajo que se hace en una sola hojeada.

  Todo corrector debe consultar al autor antes de hacer las correcciones. Muchos aún utilizan, como en la vieja escuela, la corrección del manuscrito a papel. Otros, ya actualizados, corrigen en programados computarizados. Recuerda que hay errores que no requieren que el autor los apruebe, como añadir una tilde. Antes de publicar, debes verificar las correcciones, aceptarlas y dar el visto bueno, como te expliqué en los pasos.

  Si lo que quieres es implantar tu propio estilo (invención de palabras o no respetar alguna regla en específico) tienes que comunicarle al corrector para que se siga ese patrón en todo el texto. La originalidad es algo presente en muchas novelas, siempre y cuando esté justificada. Quiero destacar la buena comunicación que debe existir entre el autor y el corrector. Este último no es el malo de la película; es quien ayuda a que el texto tenga mayor calidad, quien lo pule, quien lo pasa por un filtro y lo deja presentable para el lector.


¿Qué puede ayudarme a autocorregir mi novela?
  1. Correctores de texto, como myStylus o Wincorrect. Este último tiene una versión gratuita que instalas al Microsoft Office.
  2. Registrarte en los boletines de FUNDÉU y su Manual de Estilo. Ambos te mantendrán al tanto de las formas correctas de escritura.
  3. Utilizar correctores de texto en línea. Yo he utilizado Spanish Checker; no es perfecto, pero te ayudará en el proceso de corregir.
  4. Hazte amigo del diccionario. No te conformes con RAE, busca otros en línea. También consigue uno de sinónimos y antónimos. El panhispánico de dudas también te ayudará mucho.
  5. Toma un curso de ortografía, ya sea en línea o presencial. También encontrarás muchas páginas que aclararán tus dudas.
  Ninguna de estas herramientas sustituirá a una persona que corrija el texto, ya que esta se encargará de leer palabra por palabra y de analizarlas en su contexto. Los programas de corrección solo sirven para los errores más obvios

  En fin, antes de publicar un libro hay que pulirlo; comienza el escritor y termina el corrector o editor. Si quieres asegurarte de la calidad de tu novela, le prestarás mucha importancia a la corrección. Que el libro no confunda al lector, sino que le facilite el entendimiento y la lectura.

  El oficio de escritor también comprende de reescribir, borrar, cortar, editar, corregir, arreglar, añadir... no solo tener una historia que contar. Mi recomendación para todos los nóveles es que aprendan las reglas básicas de ortografía. Debes conocer las herramientas de escritura y saber utilizarlas, ponerlas en práctica. Este oficio requiere constante aprendizaje. El que crea que ya lo sabe todo por haber publicado algún libro, está equivocado. Todo ser humano, en cualquier profesión, puede mejorar y superarse.

  Pronto publicaré en el blog una encuesta donde pretendo conocer el dominio que tienen mis lectores sobre las reglas de ortografía. Tengo pensado ofrecer un curso para explicar algunos conceptos, con ejercicios y tutorías; pero esto solo lo haré si existe la necesidad (si hay interesados).

  Recuerda que si te gustó la información que te presento, puedes compartirlo en tus redes sociales. Si necesitas un corrector, puedes ver los servicios que ofrezco aquí. No dudes en contactarte conmigo, estoy para ayudarte. Y por último, te veo en los comentarios.

© Grisel R. Núñez, 2014