Y aquí estamos de nuevo, pero esta vez con una entrada algo lúgubre (si queremos verlo así). Escribo dejándome llevar por el artículo de Bartolomé Leal: ¿Qué necesita la narrativa negra para ser negra? Lo encontré el otro día mientras navegaba por estos mares y me pareció la mar de interesante (parece que hoy estoy graciosilla). 

  Vayamos por partes que nos perdemos. ¿Qué es la narrativa negra? En pocas palabras, es la del crimen; es un tipo de escritura policiaca que se caracteriza por los ambientes violentos, donde no se sabe quién es el bueno y quién es el malo, y donde la resolución del crimen no es el objetivo principal, sino todo lo que pasa en el camino y el lugar donde se desarrolla.

  Pero no me envolveré en explicaciones. Iré directo al decálogo para que entendamos mejor.



¿Qué necesita la narrativa negra para ser negra?

  1. Uno de los protagonistas es detective o policía con grandes dotes de investigador. Se diferencia del resto por sus cualidades de observación, deducción y por su inteligencia. 
  2. El crimen se ve envuelto en un tema mayor y de vanguardia, ya sea que se desarrolla en las periferias, que trata sobre el crimen organizado, que consta de asesinatos múltiples o que presenta la corrupción del gobierno y el morbo de la iglesia.
  3. El criminal o delincuente es buenísimo en lo que hace; está a la par con el detective y le dificulta el trabajo de descubrirlo. Ambos personajes están equilibrados y son capaces de representar la lucha entre el bien y el mal.
  4. Siempre hay una mujer que juega un papel importante. Puede ser atractiva y peligrosa o frágil y necesitada. Y aunque suene feo, es la que lleva el componente erótico en la narración.
  5. Se desarrolla en un ambiente desconocido para el lector. Digamos que no es el típico lugar al que están acostumbrados. La atmósfera es extraña, exótica, diferente y rica en recursos para explotar.
  6. El crimen está justificado. El antagonista tiene una razón válida, dentro de su realidad, para hacer lo que hace. Es un ser racional, no un enfermo mental dejándose llevar por alucinaciones.
  7. La forma de matar es original; el asesino deja su huella en el lugar del crimen. La muerte no es un tema superficial. Por el contrario, la novela gira en torno a ella. 
  8. Hay pistas ocultas, secretos que el lector pasa desapercibidos hasta el final de la novela. La trama, los personajes y el ambiente están en constante cambio, lo que puede hacer que el lector se pierda a mitad de camino, que no sepa quién es quién o cómo rayos se resolverá todo.
  9. Se caracteriza por la acción, el ritmo, el movimiento y la emoción
  10. Tiene un final inesperado y cerrado. No se deja ni un cabo suelto. Todo tiene una razón de ser y está bien justificado. Todas las preguntas son respondidas.
  Y a ti, ¿qué te pareció este decálogo? ¿Estás de acuerdo o no es tu género literario? Si te gustó, compártelo en tus redes sociales y no olvides que te veo en los comentarios.