«
Por imbécil que sea un autor,
siempre hay un lector que se le parece».
San Jerónimo

  




  No pude evitarlo, la reflexión de ayer me dejó pensando y, conversando con una amiga escritora, comprendí que el debate va para largo. No les comparto los detalles porque mi interés no es crear polémica, pero quiero que aprendan conmigo la lección. El resumen: fuimos catalogadas de escritoras fatulas (o en potencia) por no vender nuestra creación literaria. Peor aún, nos recomendaron dedicarnos a escribir, como cualquier otra niña, en un diario de vida.

¿Cómo reaccionar cuando critican tu trabajo?


  No daré una charla motivacional o taller de psicología; creo que será más productivo contarles cómo lo hago. Cuando somos escritores, o estamos comenzando en ello, mucha gente se acercará para hacernos críticas o comentarios que nos echarán abajo, nos quitarán las ganas de continuar, serán una barrera en nuestro proceso creativo.

Paso 1

  Diferencia entre una recomendación y una crítica destructiva. La primera se hace con respeto y busca que mejoremos nuestra técnica, nuestro trabajo. La segunda es una falta de respeto. ¿Cómo diferenciarlas? ¡Fácil! Una va acompañada de argumentos lógicos y recomendaciones, la otra no tiene ni pies ni cabeza (fundamentos). Otra forma es preguntarnos si la crítica está hecha al escrito (al trabajo) o a nosotros (a la persona). 

Paso 2 

  Si es una recomendación, entonces lo primero que debes hacer es reconocer que no lo sabes todo y que siempre hay algo nuevo que aprender o mejorar. Pídele a esa persona que te argumente, que te ofrezca ejemplos, que te dé material para estudiar. Puede que nos estén advirtiendo de un error que no vimos y, de paso, nos den la solución. Seamos agradecidos si es así. Arreglemos lo que haya que arreglar, editemos lo que haya que editar y… si entiendes que no hay nada que cambiar, debate con la persona amablemente y muéstrale tu punto de vista. Tal vez no lo conoce o no lo entiende; tal vez jamás haya leído el género en el que escribes. Aprovecha la oportunidad para aprender y para enseñar

Paso 3 

  Pero si el comentario es destructivo… esa persona lo que quiere es dejarte en menos, ridiculizarte, desprestigiarte y hasta hacerte daño. En este caso, es mejor seguir el consejo popular: A palabras necias, oídos sordos. Ese tipo de personas tiene problemas consigo mismos, tienden a ser mediocres en su trabajo o a guardar dentro de sí sentimientos negativos como la envidia o el rencor. No dejes que nada ni nadie te quite tu paz interior. Intenta ver las cosas con claridad y, si en efecto hay algo que debes mejorar, busca una segunda opinión de alguien imparcial. Si no, entonces bendícele y déjale ir. No hay por qué mantenernos en una situación que nos afecta o que incluso puede alejarnos de lo que nos apasiona. Eso sí, no olvides la regla de oro: jamás respondas a este tipo de comentarios. O entrarás en su juego, te dará urticaria y terminarás convirtiéndote en otro ser destructivo. Y, sobre todo, trágate el ego, que es otra cosa fea que no te dejará crecer. 

  Así reacciono ante los comentarios destructivos. Me quedé tranquila, durmiendo súper relajada y sintiéndome orgullosa de mi trabajo, mientras que la otra persona se quedó amargada, emitiendo más juicios y comentarios, y hundiéndose poco a poco en su entorno negativo. 

  Como te dije hace un rato, aprovecha estas oportunidades para aprender y para enseñar, que justo es lo que he hecho con esta entrada. 

  ¿Cómo lidias tú con las críticas destructivas? ¿Tienes alguna otra sugerencia? Te veo en los comentarios.