Hace poco les presenté el nuevo diseño del blog y lo mejor de todo es que, después de tanto trabajo, di en el clavo y logré definir mi marca. Pero no fue fácil. Cuando comencé con esta aventura blogger no tenía idea de cómo crear una entrada. Tuve que leer y requeteleer, aprender y desaprender, hasta que logré llegar hasta donde estoy. Y que conste, ¡no lo sé todo! pero me defiendo y quiero ayudarles en lo que pueda. 

Antes de comenzar con un blog, lo ideal es sentar las bases definiendo el estilo que seguirá y diseñando la imagen (marca) del mismo. En esta ocasión, me concentraré en la primera parte, pues no fue hasta que logré hacer esto que mis seguidores aumentaron y las visitas se multiplicaron. Y debo destacar que aún no lo sigo al pie de la letra por falta de tiempo, pero como dicen: “con paciencia y saliva”… 


En pocas palabras, es el formato que seguiremos, o esquema de organización, para mantener una concordancia en el contenido que publicaremos y así lograr con mayor rapidez la fidelidad de los lectores y un mejor posicionamiento en Google. Para conseguirlo, pretendo darte brevemente las pautas mínimas que necesitas seguir ¿Estás listo? 

Lo primero que debemos establecer es el público al que va dirigido nuestro contenido, pues como bien sabemos no es lo mismo dirigirse a jóvenes que disfrutan del anime que a mujeres adultas que buscan lecturas románticas. Son dos cosas totalmente opuestas; los gustos e intereses son distintos, así que el contenido y la forma de comunicarlo también lo será. 

Ahora entramos a otro factor importante: ¿cuál será nuestro contenido? Dependiendo de la temática del blog podremos dividir las categorías o etiquetas del mismo. Por ejemplo, un blog de cocina puede tener recetas de ensaladas, postres, salsas, …, consejos para decorar platos, trucos para llevar a cabo algún procedimiento, retos culinarios, información sobre algunos ingredientes, etcétera. 

El próximo paso es determinar cómo haremos llegar el mensaje. No es lo mismo comunicar que transmitir. A veces tenemos que contar una historia para llegar al lector, pues es más fácil recordar un chisme que algo técnico. También es más llevadero crear una conexión personal, por lo que te aconsejo ser cercano con los que te leen. 

El punto es que podemos transmitir el mensaje de distintas formas: texto, imágenes, infografías, vídeos, archivos descargables, tutoriales, etcétera. Prueba varias formas y analiza qué tal te resultan (cuáles son las mejores para ti). Ocupa las que domines, no vayas a crear videos si no tienes ni idea de cómo hacerlo porque el resultado será de baja calidad y eso jugará en tu contra. 

Es importante también que definas tu branding, que no es otra cosa que hacer y construir tu marca. No entraré en detalles al respecto pues es un tema amplio y no soy la indicada para desarrollarlo. Pero básicamente consiste en la creación de un nombre y de una identidad que te definan, además de un diseño visual que te diferencie de otros (como un símbolo, color o tipografía en específico). 

Otro aspecto a tener en cuenta es la promoción del contenido de tu blog. Algunos te seguirán por las redes sociales, otros por correo electrónico y unos directamente entrarán a tu blog. De alguna forma debes hacerle saber al mundo que ¡estás aquí! y que ¡tienes algo que decir/compartir! Si quieres que te lean, debes promocionarte sin convertirte en un spamero

¡Ah! y si tienes repercusión y recibes comentarios… saca tiempo para responderlos, pues quieras o no, te debes al lector


Y ahora sí, me despido, pero con la promesa de que en una próxima ocasión te explicaré cómo crear el post perfecto, pues este tema es la parte esencial del estilo de un blog. 

¿Listo para definir tu estilo y aumentar las visitas? Cuéntame cómo te va con tu blog en los comentarios y, si tienes dudas, no dudes en preguntar. Te contestaré más rápido que Flash.
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