Tenía pensado publicar esta entrada ayer, pero debo confesar que tuve una semana tan ajetreada que, al llegar la noche del viernes, me tiré en la cama a hibernar. El sábado se me pasó volando entre dormir, comer, descansar, comer y... dormir. Pero saqué un ratito para publicar estos consejos pues creo que nos vienen como anillo al dedo. A veces la vida, la rutina, el ánimo y todo lo que nos rodea se ponen de acuerdo para alejarnos de la escritura ¡y eso no lo podemos permitir!

Cuando comencé con esta nueva temporada, les informé que si quieren hacer alguna colaboración (publicación en conjunto) las puertas estaban abiertas. Solo tienen que contactarse conmigo y nos ponemos de acuerdo. Pues de esa invitación, nació esta entrada: 10 consejos para no desanimarte a escribir; de Nancy S. García, reescrita y adaptada al blog por mí. Así que sin explayarme más, comenzamos:



1. El pasado es historia y la historia, conocimiento
No te quedes con el recuerdo de lo mucho o poco que hiciste en el pasado. Tampoco con las cifras de tus proyectos anteriores. No porque tu último escrito no haya tenido los resultados esperados significa que no puedes superarte. El oficio del escritor es de constante aprendizaje; supera tus fracasos y sigue adelante. Pues lo que importa es el hoy, así que siéntate y manos a la obra. ¡Escribe! ¡Escribe hoy!

2. Que las musas te encuentren trabajando
La inspiración y las ganas de escribir van y vienen, pero si esto es lo que te apasiona, por nada del mundo dejes de escribir. Porque así sea para aprender nuevas técnicas, la escritura nunca es en vano. Si tu musa te abandonó, no te desesperes y búscate un amante, pues hay muchas otras fuentes de inspiración, pero debes conocerlas.

Si lo que escribes te aburre, aburrirá al lector, así que siempre busca que te motive, que te interese. Escribe con el mismo ánimo con el que comenzaste y recuerda que no hay nada más satisfactorio que poner un punto final y ver tu obra terminada (lo digo por experiencia). Así utilices la escritura como terapia, así solo escribas párrafos pequeños o cosas sin sentido; aunque borres, vuelvas a escribir y vuelvas a borrar, continúa, pues qué mejor que la inspiración te llegue mientras trabajas. :D Recuerda que la constancia es lo más importante a la hora de escribir.

3. ¡Establece una rutina!
Si ves la escritura como algo serio, ¡establece un horario! El hombre es un ser de costumbre, así que debes acostumbrar tu cuerpo y mente a escribir. Hazlo todos los días, aunque comiences con media hora. Tú, mejor que nadie, conoces tus horarios y cuál es el momento perfecto para sentarte a escribir. Todos tenemos malos días y de pronto surgen cosas, pero escribir es algo a lo que debemos ponerle dedicación y esfuerzo.

Hay escritores que tienen familia, amigos, estudios, trabajos, problemas (como cualquier otro) y aun así dedican un tiempo todos los días para escribir. Es su momento de desahogo, de encuentro consigo mismo, cuando sueltan en un papel la historia que llevan creando en su mente todo el día. Así que no importa qué tan ocupada esté tu agenda, si realmente quieres escribir, le dedicarás tiempo.

4. ¿Cuáles son tus metas literarias?
Y ya que vamos en estas, traza objetivos a corto, mediano y largo plazo: escribir un mínimo de 1000 palabras diarias, terminar tu historia en este año, corregir tu novela en dos semanas, publicar en Amazon el próximo mes... Si sabes a dónde quieres llegar, sabrás la ruta que debes tomar. Cada día despertarás con el objetivo de dar un paso más hasta llegar a tu meta. Yo acostumbro a ponerme fechas límites (mi agenda está llena de ellas) y no solo para mi trabajo, sino también para mis proyectos creativos y literarios, y me funciona de maravilla. ¡Ah! y no esperes el 2015 para establecer tus metas, comienza desde hoy. ¿Qué quieres lograr en dos meses y medio que quedan?

5. Dile NO a la mediocridad literaria
Si lo que estás escribiendo no te convence, borra y vuelve a escribir. Si la historia es la que no te convence, empieza desde cero, reorganiza su estructura. La escritura debe ser un proceso pensado, organizado, así que antes de comenzar debes tener un panorama a seguir. Si tú no quedas satisfecho al terminar tu obra, los lectores tampoco lo estarán. Y con lo difícil que es hoy día conseguir lectores, no querrás causar una mala impresión a la primera. Debes saber qué estás escribiendo, para quién y por qué. Si solo lo haces porque no tienes nada más interesante que hacer y no te comprometes con tu obra, con tus lectores y contigo mismo a crear una trama fuerte y con buenos personajes, a intentar mejorar día a día aprendiendo nuevas técnicas del oficio de escritor, con toda la sinceridad del mundo… no debes llamarte escritor, ni siquiera aprendiz, porque nadie quiere un trabajo mediocre.

6. Ama y valora tu trabajo
Esto tienes que amarlo, que fluya por tus venas, porque vivir de la escritura es muy difícil. Pero si tú no te crees el cuento, si no tomas en serio tu trabajo, entonces las demás personas tampoco lo harán y recuerda que ya muchos nos consideran muertos de hambre”. No escribas para ganar seguidores o reconocimiento, eso solo es una motivación, un premio a tu esfuerzo, algo que se gana con el tiempo y en su debido momento. Lo más importante es que te guste lo que escribes, lo que publicas. Y si no estás satisfecho con ello y quieres mejorarlo, ¡hazlo! Cuando valoras tu trabajo aceptarás mejorar tu calidad, aprender técnicas nuevas, recibir críticas constructivas.  De pronto te encontrarás buscando herramientas en blogs de literatura, con betareaders… 

7. Que nadie dirija tu trabajo
No escribas por moda, ¡es patético! Escribe en los géneros que te gustan, con tu propia marca y no te dediques a complacer a otros, pues te amargarás. No quieras encasillarte en un estilo, con un argumento, bajo un formato en específico… escribe como prefieres, como te sientas cómodo, y no como los demás te pidan. A veces muchos escritores terminan desanimados porque dejaron de escribir por placer y ahora solo lo hacen para complacer a ciertas personas.

¡Ojo! esto no quiere decir que no aceptes las críticas constructivas. Una cosa son las mejoras hacia tu ortografía, gramática, técnica literaria… y otra el contenido, la temática, la forma en que desarrollas la trama. De nada sirve escribir romance cliché adolescente (que te dará millones de lecturas y votos en Wattpad), cuando en realidad te parece una bobería y odias leerlo y escribirlo. Esto acabará con tus ganas y motivación de escribir.

8. Aprende a aceptar críticas y opiniones
Siguiendo con el punto anterior, tal como no le podemos caer bien a todo mundo, nuestros escritos no les gustarán a todos. Acepta las críticas constructivas y también las destructivas (sin entrar en debates y argumentos sin sustancia). Siempre habrá una persona que menospreciará tu trabajo y esfuerzo, y que probablemente te dirá que no sirves para eso y que tus escritos son horribles. Es válido sentirte mal con estos comentarios, pero no dejar de escribir por ello. Intenta conversar para entender su punto, si puede defenderlo, ¡perfecto! escúchale bien, pues tal vez tengas algo que aprender. De lo contrario, a palabras necias, oídos sordos.

Lidiar con una persona destructiva es difícil, pero se puede. También habrán profesionales que sepan sobre escritura y que quieran ayudarte. Déjalo hacerlo, pues hasta el escritor más experimentado necesita mejorar. ¡Y que no se te olvide agradecer por la ayuda! así sea a la persona que te hizo una reseña o que te dio una opinión sincera y profesional sobre tu obra.

9. Prohibido compararse
Si publicas en la web, siempre habrá escritores con más seguidores, con más lecturas, con más experiencia e incluso con más talento; pero tú eres único, tus escritos son únicos y a veces los números no reflejan nada. A algunos siempre les irá más fácil que a otros, ley de vida. Y otros tendremos que esperar con mucha paciencia a que alguien nos lea. El punto es que las comparaciones no llevan a nada en ningún aspecto de la vida, solo traerá sentimientos negativos y te desanimarás ¡o peor, caerás en la difamación! No envidies, no compares, piensa que ese escritor ha hecho un esfuerzo en conseguir lectores y que tú también debes de hacerlo. Motívate, pues todo llega con dedicación, tiempo y esfuerzo. Nada es de la noche a la mañana.

10. Megaprohibido copiar
Esto no hay que explicarlo mucho. A veces recibimos más inspiración de la cuenta del trabajo de otros, tal vez porque les admiramos o queremos llegar a donde están. Pero esto queda terminantemente prohibido. Una cosa es utilizar una misma temática y otra es escribir tal cual. Los temas en la literatura se repiten desde que existe la escritura, al igual que muchísimas técnicas literarias. La diferencia está en cómo cada persona lo ejecuta. No hay ideas nuevas, hay nuevas formas de ejecutarlas. Así que concéntrate en la calidad, pues cuando se copia… terminas perdiendo las ideas y los lectores se darán cuenta, entrarás en un conflicto y te desanimarás al punto de querer desaparecer de la web.

Y hasta aquí con los consejos. ¿Qué te parecieron? ¿Quisieras añadir alguno? ¿Estás de acuerdo con las opiniones antes vertidas? jaja. En esto de la escritura siempre habrán miles de consejos. Lo importante es que los conozcas y que puedas discernir cuáles te ayudarán en tu proceso creativo y cuáles no. Adoptas los que creas, modificas los que necesites y descartas los que no te sirven.

Te cuento que si quieres tener una colaboración conmigo, solo tienes que contactarme a través del correo electrónico y hacerme una propuesta en concreto. 

Y te recuerdo que todavía, hasta hoy, estás a tiempo de participar en el Maratón de Correos Literarios. No te pierdas la oportunidad de salir en un eBook en conjunto y de practicar la escritura creativa. :D
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