Aunque parezca increíble, para todo hay un proceso o una forma a seguir. Lo aclaro porque hay muchos que van por la vida dando todo por sentado y creyendo que los demás tenemos una bolita mágica para adivinar lo que quieren o piensan. ¡Y no es así! Si quieres que te entiendan, tienes que darte a entender, tanto en la escritura como en la vida diaria.

Y cuando vas a solicitar un servicio en línea, sea el que sea, debes tener claro lo que quieres. De lo contrario, corres el riesgo de que la otra persona te ofrezca lo que no necesitas. Terminarás gastando más de la cuenta o, lo que es peor, decepcionado con el trabajo por el que has pagado.

Cuando se trata de la industria editorial, debes estar bien seguro antes de contratar servicios, sobre todo si eres amateur. Son incontables las editoriales fatulas en Internet y los “profesionales” que venden servicios y no tienen estudios o experiencia comprobable. ¡Ojo con esto! Pero no vengo a hablar mal de nadie (no es mi estilo), solo quiero orientarte un poco al respecto. Te contaré lo básico para que sepas cómo solicitar servicios editoriales en línea: valoraciones y asesorías literarias, correcciones de textos, escritos por encargo, diagramaciones, etcétera.

Lo primero que tienes que tener claro es lo que quieres. Aunque parezca un poco obvio, no lo es. Recibo muchos correos de personas que me piden un servicio y, luego de varios mensajes, llegamos a la conclusión de que lo que quieren es otra cosa. Así que antes de solicitar algún servicio, busca información sobre lo que necesitas. Hay muchísima en Internet y yo he publicado un poco al respecto (asesoría, corrección y mis servicios).

¡Recuerda! Si quieres una corrección, tu novela debe estar terminada. Al corrector no le toca reescribir. Tampoco va a decirte si estás fallando en el uso de algún recurso literario. Puede hacerlo (o darse cuenta), pero no le estás pagando por ese servicio. Y lo mismo pasa con una valoración, la persona no te corregirá el texto, no te asesorará para perfeccionar tu escrito. Solo te dirá los puntos fuertes y débiles de tu historia. :)

Cuando sepas exactamente el servicio que necesitas, busca distintas personas que lo ofrezcan. Investiga su trabajo, su profesión, lo que te ofrece. Si te llama la atención, ponte en contacto y solicita una cotización. Aprovecha para hacerle todas las preguntas que tengas: costo, formas de contacto o de pago, tiempos, si elabora un contrato… No olvides presentarte y ofrecer la mayor información posible sobre tu obra. Por ejemplo:
¡Hola! Soy Fulana Detal y hace poco terminé de escribir la novela de romance histórico “Vals de medianoche”. Me gustaría contratar los servicios de corrección ortotipográfica y asesoría literaria. Buscando en internet, di con su página web y me interesó contactarle. A través de este mensaje, aprovecho para presentarme y solicitarle una cotización, pues mi intención es pulir mi novela y poder autopublicarla. El documento está en Word y tiene el siguiente formato: espacio sencillo, letra Times, #12, A4. En total son 250 páginas; le adjunto la sinopsis. Aprovecho también para preguntarle qué abarcan sus servicios, cuál es el costo, cuál sería el método de pago y cuánto tiempo tardaría en hacerlo. Quedo a la espera de su respuesta.
¡Que conste que esto es solo un ejemplo! Lo que quiero que veas es que es directo, la persona sabe lo que quiere, pide una cotización, da información sobre la novela, hace preguntas… En fin, ofrece todos los datos necesarios para ir directamente al grano. Pareciera lógico, pero a veces recibo mensajes como este: “¡Hola! Creo que la novela que estoy escribiendo necesita de su ayuda. Está en formato Word. ¿Cuánto me cuesta?”. (O.o) 

A los que se han contactado conmigo, saben que tiendo a ser bastante cercana, aclarar todas las dudas que tengan, indagar en lo que necesitan y hasta los aconsejo sin pedir nada a cambio. Me gusta mantener una comunicación personal y cercana para que las personas que contratan mis servicios se sientan seguros y confiados, pero que sobre todo queden satisfechos con el trabajo realizado.

Ahora bien, te aconsejo pedir distintas cotizaciones para al final escoger la que más te convenza y se ajuste a tu presupuesto. Pero desde ya te aconsejo que contrates los servicios de aquella persona de la que estés seguro. ¡Y si no lo estás! sigue buscando. No te tires a la ligera, que el tiro te puede salir por la culata.

Aprovecho la instancia para decirte cuál es el servicio editorial que más me contratan: la asesoría correctora. Consta, básicamente, de lo siguiente:
  • Una vídeollamada inicial para hablar sobre el proyecto, que me presentes la historia y me hagas todas las preguntas que tengas. Debes conocer bien tu trabajo, porque te haré muchísimas preguntas.
  • Me envías el texto y yo comienzo con las primeras lecturas. Hago una corrección ortotipográfica y aprovecho para hacerte comentarios (asesoría) sobre la historia. Te aconsejo cómo mejorar alguna parte, te ofrezco recursos o herramientas y, en un documento aparte, redacto una valoración con los puntos fuertes y débiles, todo enfocado en la historia.
  • Te envío el material y tú procedes a hacer las correcciones pertinentes, siguiendo los consejos que te di. Puede que te toque reescribir, añadir o quitar información, mejorar los diálogos, trabajar con el suspenso...
  • Segunda vídeollamada (solo si es necesario) para aclararte cualquier duda que tengas y me hagas todas las preguntas que hayan surgido.
  • Cuando termines, me reenvías el documento finalizado y yo hago una última corrección ortotipográfica y de estilo.
¡Y hasta aquí llegó la entrada de hoy! Pero antes de terminar, si alguna vez has solicitado o contratado algún servicio editorial en línea, cuéntame tu experiencia. También quiero saber tu opinión respecto a la asesoría correctora. :D ¡Nos leemos el próximo viernes!
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