Trabajo con el fomento lector desde distintos foros. Me he capacitado en mediación e intercesión lectora, en salas y clubes de lectura. He ofrecido charlas al respecto y formado grupos literarios. Me considero una persona que no pierde la oportunidad de provocar que otro lea, sea quien sea. He tenido grandes éxitos, incluso sorpresas, así como unos cuantos tropiezos. Seguiré trabajando con el fomento lector durante toda mi vida porque me apasiona, porque soy una lectora asidua y porque no concibo una profesora que no incentive la lectura. 

¿A qué viene todo esto? A que estoy desilusionada la labor de los mediadores de lectura. Esto no me impedirá continuar, pero me caracterizo por decir lo que pienso y creo; y, de paso, quiero saber tu opinión al respecto. Si lees este blog es porque te gusta lo literario… ¿o no? 

Resulta que constantemente escucho a otras personas que trabajan en fomento lector decir tanta barbaridad que me da vergüenza ajena. Se quejan de los costos; y tienen razón, leer es caro. Pero el trabajo de estos es crear las instancias para que las personas puedan acceder al libro de alguna forma; y si es gratuito, mejor.

Dicen que los profesores obligan a los estudiantes a leer libros aburridos, por lo que terminan odiando la lectura. A cualquiera que le metan algo por obligación, no le gustará... Mucho tiene que ver con la metodología de enseñanza y con el hecho (que pocos aceptan) de que a muchos profesores no les gusta leer. La excusa preferida: no tienen tiempo; pero soy de la idea de que nadie puede recomendar un libro si no está capacitado para ello.

Y quiero romper mitos: a los jóvenes sí les gusta leer. Hace poco estuve en una charla de fomento lector con 100 jóvenes entre los 10 y los 14 años. Al finalizar, 76 personas se anotaron en una lista para pertenecer a un club de lectura. Nadie puede decir que no le gusta algo que no haya probado, saboreado, palpado... ¡sin que les obliguen a tragarlo! 

También se quejan de que no hay calidad literaria y solo se venden bestsellers, y me pregunto si están interesados en que las personas lean o en lo que leen. Aunque sí es importante leer contenido de calidad, el objetivo que debe perseguir un mediador de lectura es lograr que una persona aprenda a leer por placer y ¿qué es placer?, sino el gusto y el encanto. 

Aunque no me quiero detener en el hecho de que los libros son carísimos, al respecto debo argumentar que ¡es normal! Leer es un acto de rebeldía. Un libro es la palabra y vivimos en un tiempo donde la palabra es lo menos que vale. Cuando un libro se hace inaccesible, se nos niega el recibir la palabra de otro, el interactuar, el pensar, el construir; justo lo que quieren los gobiernos (los de aquí y los de allá). ¿O no has pensado en la razón por la que todo gobierno dictatorial lo primero que hace es quemar libros? Y aunque no lo estoy justificando, mucho menos apoyando, entiendo la razón de ser. 

Pero todavía no llego a lo que quiero desarrollar: mucho se habla sobre el fomento lector, sobre cómo construir lectores, sobre cómo crear instancias literarias, sobre las barreras y obstáculos, pero poco –muy poco– sobre el hecho de que leer puede llegar a resultar imposible y hasta arriesgado por todos los conflictos que genera, ya sea por valores, por culturas, por estilos de vida, por prejuicios… 
  • ¿Por qué un hombre no puede leer literatura rosa sin que su esposa o sus compañeros de trabajo duden de su hombría? 
  • ¿Por qué un niño tiene que leer solo literatura para niños cuando eso es un invento de las editoriales en pleno siglo XX? 
  • ¿Por qué una joven no puede leer literatura erótica sin que otros la tilden de calientacamas? 
  • ¿Por qué cuando se le pregunta a una persona qué libro recomienda o está leyendo siempre dice Cien años de soledad o cualquier otro socialmente aceptable? 
  • ¿Por qué aquellos que adoran la poesía no pueden decir libremente que leen poemarios sin que se les juzgue o critique por considerarse literatura de fácil digestión? 
  • ¿Por qué hay que leer a escondidas, bajo las sábanas, incluso ocultados de los padres, pues estos piensan que sus hijos pierden el tiempo en lugar de hacer las tareas del hogar? 
  • ¿Por qué algunos no pueden decir que disfrutan de los vampiros y el tema paranormal porque no son aceptados en sus ambientes sociales? 
  • ¿Por qué muchos profesionales deben ocultar sus lecturas para pasar desapercibidos? 
¿Por qué?, ¿por qué?, ¿por qué hay tanto discrimen contra el lector? ¿Por qué no se le deja ser? ¿Por qué tenemos que meternos con el contenido? ¿Por qué pensamos que una persona que disfruta de la literatura policíaca tiene una mente criminal? ¡Tantos prejuicios en contra de la lectura! ¡Tanto desconocimiento! 

A ver, tenemos que reaccionar. En lo personal, no me gusta leer por placer literatura homoerótica. Las únicas veces que lo he hecho, ha sido por trabajo. No tengo nada en contra del homo ni del erotismo (el cual ni siquiera leo por gusto de forma separada). Pero tampoco juzgo a quienes lo hacen y mucho menos a quienes lo escriben. Conozco sobre el tema porque es mi trabajo conocer sobre ello. Si tengo que recomendar un libro, puedo hacerlo. Si la única forma de atraer a una persona a la lectura es este género, ¿por qué rayos no hacerlo?

Muchos de los que trabajan con el fomento lector jamás lo harían. ¿Por qué? ¡Fácil!, porque venden solo lo que consumen y porque tienen prejuicios. 

Lo siento señores, pero no podemos tenerle miedo a los libros, mucho menos a los géneros. Tampoco podemos pensar que alguien se hará suicida por leer al respecto. Así que solo les pediré que no juzguen a otros por el tipo de lecturas en las que pierde su tiempo. Nos quejamos de unos porque no leen y de otros por lo que leen. ¡Vaya mala costumbre de meter las narices en lo que no corresponde! 

Sí, estoy cansada de que me pregunten qué libro estoy leyendo para poder encasillarme en un renglón. O que se me juzgue por los temas fuertes que escribo, como si por ello fuese una mala persona. ¡Y que conste!, no estoy molesta... el tema me apasiona y por eso soy tan tajante. :)

Si conoces a alguien que no lee y quieres incentivar su lectura, deja de preocuparte por el contenido que comienza a leer. Si solo son obituarios en el diario, ya se interesará por una novela gótica o criminal. Si prefiere las historietas, en algún momento pasará a una novela gráfica de ciencia ficción. Si le gusta leer las instrucciones de funcionamiento de un artefacto electrónico, ¡déjalo!, tal vez luego tome un manual para dummies y aprenda a reparar equipos. 

Tu labor es fomentar la lectura, no juzgar la misma; mucho menos menoscabar a una persona por el contenido de lo que lee. Ahora bien, si puedes encaminar a la persona por lecturas de calidad literaria y de genuino valor, ¡qué mejor!

¿Alguna vez te han juzgado por lo que lees? ¿Te has visto en la necesidad de esconder algún libro? ¿Qué es la lectura o quién es un lector para ti? ¿Cuál debe ser la tarea de un mediador de lectura? ¿Estás de acuerdo con mis opiniones o crees que debo callarme? Te veo en los comentarios. :)
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