¡Holaaa! La entrada de hoy es una colaboración de Blue Butterfly, quien nos trae un debate sobre la inspiración y el proceso creativo. Obviamente, podemos tener muchas ideas en todo momento, las que, como escritores, debemos ejecutar o al menos respaldar. No es aconsejable dejarlas en el aire o perderlas porque no podamos desarrollarlas en el acto. Al contrario, siempre te he aconsejado que las anotes y las trabajes después. Y es que, aunque dos personas puedan tener una misma idea, la desarrollarán de forma distinta. O puede que te quedes en algún momento sin opciones y tengas que recurrir a ese cuaderno de ideas antiguas. Sea como sea, que la inspiración te pille trabajando… pero, ¿existirá realmente este concepto? 


Antes de que comencemos, os explicaré un poco cómo va la cosa. Cuando me contacté con Grisel para colaborar en el blog, le propuse trabajar el tema de la inspiración en la escritura creativa y de una entrada, al final van a haber tres sobre la inspiración, las musas y el escritor en el ámbito artístico, todo enfocado en la escritura, que es lo que practicamos. En la primera parte contestaremos la pregunta: ¿existen las musas o es un invento nuestro? Espero que os guste y que os sea entretenido. :) ¡Vamos allá!

La inspiración, ¿existe o no existe?


Hay quienes dicen que la inspiración es algo escondido en tus alrededores, en la gente con la que te comunicas, en tu vida cotidiana, ¡incluso dentro de ti!, pues te incita, activa tu fábrica de ideas y explota las neuronas creativas alojadas tu mente, llevándote a escribir algo. Para comenzar con la creación literaria se necesita una idea, pero ¿de dónde vienen las ideas?, ¿cómo nace un proyecto? 

¿Acaso es fruto de la inspiración? Y si así es, ¿qué es la inspiración? Porque la definición que has leído es la que yo considero correcta, siendo lo más técnica posible. Pero la inspiración es como el arte, para cada persona habrá una definición completamente diferente. 

Qué curioso, ¿verdad? Porque resulta que de esa chispa llamada inspiración brota una llama que termina siendo una obra de arte. Da lo mismo del tipo que sea o el formato en que se transmite (musical, escrito, representado), arte es arte. 

Entonces, podríamos dar por hecho que la inspiración existe, pues el que haya una conexión entre la inspiración y el arte no puede ser casualidad. Ambas son indefinibles, para cada uno de nosotros es algo distinto: ni tú ni yo tenemos la misma percepción de ello, y aunque se parezcan, no son lo mismo. Además, están en la misma cadena: la inspiración te incita a crear, y tras el proceso de creación obtenemos una obra de arte

Pero, ¿y si es solo cosa nuestra y verdaderamente no existe? ¿Y si en realidad todo está en nuestra mente y se muestra en un momento en concreto? 

Hay quienes dicen que sus alrededores, su gente y su vida cotidiana le aportan ideas para elaborar sus creaciones; y si eso no es inspiración, ¿qué es? Podría ser que esos factores de nuestra vida son solo catalizadores, es decir, que todas nuestras ideas están en nuestra mente y es la convivencia con otros, adquiriendo experiencias de vida, que se acelera el proceso para que la idea se ponga en práctica, para que salga a la luz. 

Si este fuera el caso, podríamos dar por hecho que no existe la inspiración, que todo está en nuestra mente, la cual tiene la capacidad de cualquier cosa y solo necesita un punto quiebre que la haga brotar en un momento dado. 

Ambas posibilidades cobran sentido, pero dependerá del artista definir si existe o no, pues cada uno lo percibe de una manera particular. Entonces, ¿existe o no existe la inspiración? 

Para mí, la inspiración sí existe. No creo que todo esté en nuestra mente, que nacemos con las ideas, y que en un punto dado salen a la luz. Para crear ideas se necesitan unos potenciadores como lo son la naturaleza y el arte, y, por supuesto, el trabajo y la elaboración posterior es fundamental, pues trabajando es como se consigue una obra de arte, pero quien pone la idea es la inspiración. 

Cada vez que empiezo un nuevo proyecto (o que se me ocurre uno), solo puedo pensar en este y las próximas ideas giran en torno a ese proyecto. Cuando lo termino, entonces me siento liberada; no en el sentido de que me haya quitado un peso de encima, sino que me he desprendido de una idea a la que no paraba de darle vueltas. Luego, muchas más ideas me vienen a la cabeza, listas para ser trabajadas, para desarrollarlas. 

Lo que siempre me pregunto es: ¿qué o quién trae esas ideas y cómo lo hace? ¡Y no tengo idea! (¡Vaya paradoja!) Es una pregunta sin respuesta. Está claro que es la naturaleza, que es el arte, que es la gente con la que estoy, pero ¿por qué? ¿Por qué eso me incita a comenzar un proyecto nuevo? ¿Cómo ha llegado hasta mí? 

Y eso es lo que me gustaría plantearos, ya que esta entrada es prácticamente un debate sobre este tema y me encantaría que dejarais en los comentarios lo que pensáis acerca de lo que os he hablado. ¿Creéis en la inspiración? En cualquier caso, ¿cómo crees que funciona?, ¿cómo la defines? 

Muchas gracias por leerme. Espero que os haya gustado :) y nos vemos en la segunda parte de esta trilogía. 


En lo personal, también creo en la inspiración, incluso creo que esta se puede potenciar y que todos debemos aprender a trabajar con nuestras ideas, hacer que no se esfumen en el viento, sino que se materialicen. Pero esto requiere esfuerzo, constancia, dedicación y mucho (a veces demasiado) trabajo. 

La verdad es que siempre tengo muchas ideas y las anoto porque el tiempo no me deja desarrollarlas todas al mismo tiempo. Pero no las dejo perder, solo las pospongo. Ahora bien, a veces se me mete una entre ceja y ceja, y tengo que trabajarla sí o sí, porque de lo contrario no puedo ni dormir. Y otras veces, cuando estoy en medio de una, llega otra buenísima y me hace dejar de lado un proyecto… es aquí cuando tengo que tener fuerza de voluntad. O hago los dos a la vez y me calendarizo o muero lentamente entre ambos. 

Y tú, ¿consideras que la inspiración existe? Si es así, ¿cómo podemos potenciarla? Definitivamente, tienes que tener algún consejo para aquellas personas que dejan perder las ideas creativas o que se quejan de que no se les ocurre nada bueno. ¿Qué piensas sobre todo este debate que nos ha traído Blue? 

Te vemos en los comentarios, ¡y no olvides compartir en tus redes sociales!

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Nota: Esta colaboración fue hecha por Blue Butterfly.
La puedes conseguir en su Twitter (@BlueButterflyBG) o en su blog.