Los escritores famosos de todas partes del mundo incluyen en alguna de sus obras una clara y fiel representación de su cultura, del lugar que es suyo porque nacieron y se criaron en él.

El folclor es la expresión de la cultura de un pueblo y se manifiesta de muchas maneras. Algunos lo asocian más con los bailes tradicionales y las pinturas, pero yo encuentro cierta fascinación en la inclusión de elementos culturales en el entretenimiento. Por ejemplo, adoro descubrir elementos folclóricos en los videojuegos o en el animé, y aprender un poco más de una cultura tan lejana como la japonesa. Es por esto que quiero abrir la discusión sobre cómo se deberían introducir los elementos culturales en una obra

Antes de empezar quiero advertirte, al hablar sobre el folclor, incluso si es el tuyo propio, siempre hay que tomarlo con un nivel de seriedad y respeto. No al punto de que no puedas manejar los elementos a tu manera, pero sí al nivel de recordar que si vas a hablar sobre los elementos culturales de todo un grupo de gente, es necesario hacer una investigación digna, ya que alguien podría ofenderse. 

El autor Celso A. Lara Figueroa, respecto a la introducción del folclor en una obra, dice que es necesario diferenciar la palabra, aplicar y proyectar. «Se entiende por aplicación del folklore el uso inmediato del patrimonio tradicional, sin que este sufra reelaboración por parte de algún artista […] Aplicación es también el uso del folklore en el nivel académico, artístico o político». 

«La proyección implica la acción de un artista o intelectual erudito sobre el material folklórico para adaptarlo a situaciones concretas de creatividad personal o colectiva […] La proyección no ofrece el material folklórico puro sino que lo presenta ya alterado». Es por esto que le daré un lugar más importante a la proyección en este post, ya que tiene que ver con la creatividad y ejecución de un escritor, justo lo que nos importa en este blog.

Existen dos tipos de proyecciones: la auténtica y la no auténtica. 
  • La auténtica se caracteriza por estar basada en la investigación folclórica;
  • mientras que la no auténtica se basa en los recuerdos personales del artista (por ejemplo: en lugar de investigar sobre cierta leyenda, se basa más en el recuerdo de la abuela compartiendo una anécdota sobre esta).
Ambas tienen su nivel de importancia, pero siempre he creído, en lo personal, que investigar es necesario. El problema de la no auténtica es que se puede, sin malas intenciones, deformar la esencia del patrimonio cultural y entenderlo de forma diferente al original (incluso a veces llegan a un punto de ser ofensivo), así que siempre hay que manejarlo con cuidado. 

Algunos puntos claves que no debes olvidar al proyectar elementos folclóricos en tu escritura: 
  1. La proyección folclórica no puede ni debe confundirse con el folclore verdadero. Tu obra siempre será tu obra; por más exacta que intentes proyectarla, jamás será el folclore verdadero. 
  2. Para que una proyección literaria sea realmente útil, el autor debe basarse en investigaciones científicas de las tradiciones populares, recopilaciones de las mismas y en el respeto a la estructura del elemento a proyectar.
  3. Si en verdad quieres dejar aportes al introducir folclore en tu obra, es necesario investigar. Existen varios métodos y hay muchos libros para complementar el estudio. Ahora con el Internet tenemos más acceso que nunca a la información (no digo que todo en el Internet sea cierto, pero es un buen medio para buscar libros y otros instrumentos de investigación). 

El folclore de cada país es bello. Mi definición favorita es la que propuso Dan Ben Amos, que lo define como la comunicación artística entre grupos pequeños. No tiene dueño y eso nos da la libertad de experimentarlo también, y esparcirlo a través de la literatura para que no quede olvidado en el tiempo. Siempre proyectándolo con respeto y con un nivel de seriedad.

Te invito a pensar en la posibilidad de introducir elementos de tu folclor en alguno de sus futuros proyectos, tal como lo han hecho García Márquez, García Lorca, Isabel Allende y hasta el mismo Cervantes.  Ten en cuenta que también puedes incluir los de otros países que hayas visitado o de los que te hayas documentado.

¿Alguna vez has utilizado esta herramienta en tus escritos?
¿Qué nos aconsejas para proyectar elementos folclóricos en la literatura?

Nota: Esta colaboración fue hecha por Isabel Lam.
Le puedes escribir a su correo-e: lamisabel10@gmail.com.