La corrección comienza justo después de escribir ese preciado «Fin». Leemos cuidadosamente la historia en varias ocasiones buscando incongruencias, errores y horrores. Y cuando por fin hemos terminado esta etapa (un escritor que no reescribe y corrige no es escritor), decidimos:
          a) publicar el texto,
          b) enviarlo a una editorial o
          c) guardarlo en un cajón. 

Hay otra opción que prefiero recomendar: enviarlo a un lector beta, también conocido como lector cero. Antes de que tu historia vea la luz, debe pasar por el ojo examinador de una persona con juicio crítico y literario, que sea capaz de ver lo que tú no viste.

Pero no cualquiera puede serlo… 

Básicamente, el lector beta será quien te ofrezca una retroalimentación sobre tu manuscrito, para que así puedas hacer los ajustes necesarios antes de su publicación. Si lo piensas bien, puede llegar a ser el superhéroe del aprendiz de escritor. 

Los lectores beta no solo son esenciales para aquellos escritores que quieren autopublicar, también son necesarios para los que optan por la forma tradicional, pues les ayudan a pulir el manuscrito antes de que caiga en las manos de un agente o una editorial. 

Por esta razón he creado este manual, el cual pretende explicarte en detalle todo lo que necesitas saber sobre los lectores beta, el trabajo que realizan y cómo pueden beneficiarte en tu proceso de escritura. Dicho esto, ¿quieres descargarlo?
Como ves, no hay condiciones para obtenerlo; solo tienes que pinchar sobre el botón de arriba y en pocos segundos lo tendrás en tu poder. No obstante, te agradecería mucho que compartieras este post en tus redes sociales o en tu blog, y que dejaras un comentario más abajo. :D

¡Ah! y no olvides tu tacita de café mientras lees...

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