¡Hola! Bienvenido al blog donde los amantes de la escritura aprenden a dominar el arte de contar historias mientras se toman una tacita de café.



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Cafeteros

La construcción del relato (Parte II)


¡Hola! No sé si recuerdas, pero hace unas semanas te expliqué tres esquemas para construir un relato: la estructura del cuento, el relato de anillo completo y la transformación. Hoy pretendo terminar con estos esquemas de organización añadiendo la travesía del héroe y la retórica aristotélica, dos modelos importantísimos a la hora de escribir. ¿Quieres saber más? 


Reconciliándome con el blog


Esta entrada será difícil de escribir. No porque no domine el tema, al contrario, quién mejor que yo para conocer el esfuerzo que conlleva estar detrás de Cafetera de Letras. Será difícil porque vengo a desahogarme, a explicarte el por qué estuve alejada las últimas semanas. 

Hace un tiempo te expliqué cómo nació este blog y qué significa para mí. Poco a poco creé un espacio que me hiciera sentir cómoda, donde pudiera compartir mis conocimientos y ayudar a otros. Vender mis servicios pasó a segundo plano: no me promociono llenando las redes sociales y los post de anuncios. 

Disfrutaba escribiendo para Cafetera de Letras. Me encantaba leer los comentarios y saber que mis palabras sirvieron de guía, inspiración o enseñanza. Muchos lectores se convirtieron en mis amigos: nos escribimos correos, nos enviamos cartas u obsequios, nos desahogamos y animamos mutuamente. Sin darme cuenta, este espacio fue un punto de encuentro donde podía conversar sobre el oficio de escritor con personas de distintas partes del mundo. 

He invertido tiempo, dinero y esfuerzo en crear esta plataforma. Y no, no me arrepiento. Aunque debo confesar que hace unas semanas me pregunté si valía la pena, si era necesario que continuara con este blog. Por una parte me sentí obligada a continuar: sé que tengo seguidores fieles que leen y comentan todo lo que publico. Pero tras las bambalinas, me desanimé por completo… Aquí algunos porqués: 


Cómo lograr que el protagonista enamore al lector


Todos los escritores quieren a sus personajes. Y es normal, porque cuando escribes inviertes un montón de horas en crear a tu protagonista. Has pensado desde el color de sus ojos al de su piel, sabes cuál es su color favorito e incluso cómo se llamaba el perro de su infancia. 

Así que cuando llega el momento de hacerlo aparecer por primera vez en tu novela estás deseando presentárselo al lector y darle todos esos detalles que has imaginado y que hacen a tu personaje único. 

Pues bien, ten cuidado con soltar de golpe la biografía completa de tu protagonista a la primera. Es como si una persona a la que acabas de conocer te contara la historia de su vida sin más preámbulos. Piénsalo: seguro que no te gustaría. En general nos gusta conocer a las personas poco a poco, ir desvelándolas como un misterio. Y lo mismo sucede cuando leemos un libro. 

Al principio, debes concentrarte en que tu protagonista cause una buena impresión (como cuando conoces a alguien que te interesa), en captar la atención del lector. Luego, poco a poco, irás revelando toda la profundidad psicológica de tu protagonista para que ese interés inicial se acreciente y el lector acabe por completo sugestionado por tu personaje. 

Te dejamos algunos consejos para ayudarte a conseguir que tu personaje se abra camino hacia el corazón de los lectores. 


#Desafío366


Año tras año todas mis resoluciones van de la mano con mi pasión (y obsesión): el oficio de escritor. Este 2016 no podía ser diferente. :) Pero llegó el año y todavía no tenía decidido qué hacer… hasta que me di cuenta de que tiene 366 días. ¡Una oportunidad más para mejorar en la escritura! Y justo se me prendió el bombillo: #Desafío366

Si sigues este blog es porque te gusta la escritura (aunque no le estés dedicando todo el tiempo que merece) y quieres perfeccionarte en el oficio. Imagino que también querrás tomar acciones este año para lograrlo. Si no sabes cómo, este desafío es la respuesta; así que te lo explico. 

#Desafío366 no te obligará a cumplir con una meta de escritura diaria. Tampoco te quitará el tiempo que no tienes. Mucho menos pretende generarte estrés. Lo que te propongo es que día tras día hagas algo que te ayude a mejorar como escritor. Ayer ya te interesaste en el desafío y aceptaste el reto incluso sin saber bien de qué se trataba (lo comenté por Facebook); y hoy comenzarás de lleno.