Retomar el blog ha sido una tarea ardua, de días. A todas las actividades que ya tengo en el diario vivir, le añadí Cafetera de Letras y significó: escribir, corregir y programar posts, estar más presente en las redes sociales, contestar mensajes y correos electrónicos, hacer imágenes para compartir, pensar en futuros proyectos…

Imaginarás que uno no hace todo esto en diez minutos. Tengo que congeniar mi trabajo con mis estudios, mi vida familiar y social, mis proyectos literarios y ¡Cafetera de Letras! Creo que se me quedó alguna que otra cosilla… El punto es que me he tenido que convertir en una persona que no pierde su tiempo.


¡Y eso no quiere decir que no conozca el ocio! o que sea una amargada (depende del día). Solo he aprendido a ser más productiva con distintas técnicas que me ayudan a avanzar en lo que tengo que hacer sin perder el tiempo, sin dejarlo para después (procrastinar).

Así que hoy te enseño la base de mi producción. Es decir, lo mínimo que procuro tener a mi disposición antes de trabajar, escribir, leer o hasta aprender. Utilízalas a tu antojo y modifícalas como quieras. Pero proponte ser más productivo ¡ya!

1. PREPARA TU ESPACIO DE TRABAJO

Por más que me digas que puedes trabajar a la perfección en tu desorden, créeme cuando te advierto que la contaminación visual de tu entorno hace que te desconcentres con mayor facilidad. Tu lugar de trabajo debe estar acorde a tus necesidades.

Evita la comodidad excesiva: no te acuestes para trabajar. Prepara un escritorio (o mesa) con una silla cómoda. Verifica que todo esté ordenado y que tengas a la mano los materiales que necesitarás. ¡Ah! Y procura que la iluminación y la temperatura sean adecuadas. Esto solo para empezar…

2. REPRODUCE MÚSICA TRANQUILA O RUIDOS BLANCOS

Nunca creí en este consejo hasta que lo practiqué adecuadamente. Por lo general, la letra de las canciones me desconcentra y los ritmos me ponen a bailar. Así que en mis primeros años de universitaria, evité estudiar con música.

Pero luego conocí Coffitivity. Leí los estudios que sustentan la iniciativa y puse en práctica el escuchar ruidos blancos (a volumen bajo) mientras escribía. Los primeros minutos no me funcionó, pero después me ayudó a mantener el hilo de mis ideas y producir más.

Ahora enciendo mi PC y reproduzco música instrumental, clásica, blues, jazz… Eso sí, tiene que ser sin letra porque de lo contrario me desconcentro.

Si no tienes una carpeta con este tipo de temas en tu disco duro, busca en Youtube música para “trabajar”, “concentrarse”, “estudiar”, “ser más productivo”… ¡y aléjate de la que te hace dormir!

3. EVITA DISTRACCIONES Y RUIDOS INNECESARIOS

Tu lugar de trabajo debe ser tranquilo. Aléjate de los ruidos lo más que puedas. Si vives con una familia gritona y no puedes apartarte con facilidad: trabaja cuando estén durmiendo, ve a otro lugar o invierte en unos audífonos anti-ruido (como los que usan en la construcción).

Infórmale a tu familia que estarás ocupado, así evitas que te interrumpan a cada momento. ¡Y sé realista! Eres tú quien va por la vida buscando una mosca que mirar. Apaga el PC si no es necesario. Pon en modo silencio el celular o apaga el internet para que no te entren notificaciones. Aléjate de Facebook, de los videos ñoños de gatos y de los memes absurdos.

4. ORGANIZA Y PLANIFICA LAS TAREAS

Toma una libreta y anota todo lo que tienes que hacer. Yo incluso calculo el tiempo que me tomará hacerlo y me programo con recreos (necesito descansos): 10 minutos de FB, regar mi huerta, siesta, merienda, baño…

El punto es anotar todo lo que tienes que hacer y numerar el orden. Mi consejo es que empieces por lo más urgente, importante o difícil. Aquello que tiene fecha de término. De lo contrario, realiza primero lo que requiera mayor esfuerzo cognitivo y después lo más procedimental.

5. TEN A LA MANO ALGO PARA PICAR

¡Y no un cuchillo! Me refiero a comestibles: galletitas, frutas, chocolates… ¡lo que te guste! Si empiezas con una taza de café, no olvides tener cerca tu botella o vaso de agua. Recuerda: el cerebro necesita azúcar y H2O para funcionar correctamente.

6. NO PIERDAS EL TIEMPO CON NUEVAS TAREAS

Me sucede constantemente. De pronto estoy investigando sobre un tema y de la nada aparece otro que también me interesa, pero que no me ayuda a avanzar con la tarea inicial. En este caso, lo mejor es anotar el concepto y lo investigas después o guardas el link y lo lees en otro momento.

Si te dejas llevar por la tentación, estarás saltando de un lugar a otro, de tema en tema, alejándote de lo que tienes que hacer ¡y perdiendo el tiempo!

 7. SÉ CONSECUENTE

Ya esto es actitudinal. De nada sirve que sepas todas estas técnicas si no las utilizas, si sigues dejando para después lo que tenías que hacer ayer. Sí, sé que es difícil. Lucho con ello a diario. Pero qué bien se siente terminar un día y confirmar que fue productivo. A veces ni siquiera me atrevo a desconectar por miedo a no tener otro así en mucho tiempo…

¿Qué te diferencia de una persona que logra con éxito lo que se propone? Pues que esta es consecuente con sus metas. Es productiva. No se deja estar en la flojera. No pierde el tiempo con tonterías.

Como verás, no es tan difícil comenzar a ser más productivo las horas que te dedicas a trabajar en algo. Solo tienes que centrarte en que sacaste una cantidad de tiempo para cumplir con alguna(s) actividad(es) y que si lo dedicas a otras tareas, jamás lograrás terminar con lo que te propusiste.

Es como la excusa barata que me dan muchos: no tengo tiempo para escribir. Ese argumento es solo una mentira que se dan a sí mismos para no sentirse mal por jamás cumplir con su deseo de ser escritor.

Créeme que si eres más productivo y aprovechas tus tiempos, podrás cumplir con todas tus obligaciones y alcanzar tu meta de escritura. Pero solo depende de ti… yo solo te doy un empujoncito al contarte lo que hago yo.

¿Conoces algún otro consejo para ser más productivo?

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