Lo tuyo es procrastinar. Quieres rehabilitarte, pero no puedes. Tal vez sabes cómo, pero es que la fuerza de voluntad no te acompaña. Entonces terminas con mil ideas de escritura perdidas en alguna parte de tu subconsciente. O lo que es peor, con escritos a medio hacer.


¡No me digas que eres de los que se quiere llamar a sí mismo “escritor” pero hasta el momento no has terminado ni siquiera un cuento! Y no es solo haberlo escrito… El proceso de escritura también incluye la reescritura, edición, corrección. ¿O qué te creías?, ¿que con soltar una historia en un papel ya tenías el trabajo hecho? Pues no.

Por eso te invito a convertirte en un escritor pomodoro. No sé si has leído sobre esta técnica para ser más productivo. En pocas palabras, lo que tienes que hacer es concentrarte en un trabajo (escribir) durante 25 minutos. Y luego descansas 5 minutos.

Así como para empezar, saca una hora de tu día para escribir. Te sientas con todos tus materiales y herramientas de trabajo, pones tu alarma o cronómetro durante el tiempo estipulado. En tu descanso, te pones de pie, te estiras, tomas agua, verificas tu teléfono… y luego vuelves a sentarte a escribir con tus ideas ordenadas.

Por si lo necesitas, hay una aplicación online que te permite calcular los tiempos.

Recuerda que si quieres que funcione, tienes que tomarte los descansos. Así tu cerebro se reajusta y vuelve a concentrarse con facilidad. También tienes que eliminar cualquier distracción. Ese tiempo es para escribir, nada más.

Inténtalo por una semana y luego me cuentas qué tal te fue. Si lo logras, habrás escrito 350 minutos. Nada mal para empezar a convertirte en un escritor pomodoro… Con el tiempo, podrás añadir más periodos de 25 minutos a tu rutina.

¿Qué te parece esta idea?
¿Aceptas el reto del escritor pomodoro?

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