Todo escritor o aspirante a escritor debe tener en claro cuál es el significado de la escritura en su vida. Personalmente, no me lo había cuestionado; así que escribo estas líneas para reflexionar sobre el significado de la escritura desde mi experiencia, para describir lo que me define como escritora (aunque me parezca raro nombrarme de esa forma).

Ante todo, me gusta escribir. Es más, es una actividad que practico, muchas veces, de forma terapéutica. Desde muy chica solía escribir para expresar todo aquello que no podía verbalizar y, menos aún, compartir con otros. Con el paso del tiempo, continúa siendo una forma de liberar angustias, miedos, pensamientos y sentimientos. Ha sido mi compañera en momentos muy difíciles… 

Ahora bien, no siempre escribo con fines terapéuticos o de descarga. Utilizo la escritura para todo tipo de situaciones: reflexionar sobre algún tema, fantasear o transportarme a otro mundo, describir lugares, personas o problemas como si pudiera retratarlos con palabras… Incluso participar en alguno que otro concurso literario. 

El punto es que escribo a menudo, aunque no con la frecuencia, dedicación y compromiso con el que me gustaría hacerlo. He comenzado varios blogs con algunos escritos nacidos en un momento de entusiasmo (inspiración) y después se convirtieron en sitios webs abandonados. 

Tal vez esta manía de dejar proyectos literarios a mitad sea producto de la pereza. O puede que sea por miedo a que lo que expreso no sea lo suficientemente bueno, no esté bien escrito o claramente expresado. (Me inclino más por la segunda opción). 

Es importante hacer notar que el motivo por el cual escribo no es meramente el hecho de desahogarme, sino que además me hace feliz. Realmente disfruto cuando lo hago y me resulta sorprendente descubrirme a mí misma en el proceso. Además, siempre he sido muy imaginativa: suelo dejar volar mi mente por historias inventas para así evadirme un poco de la realidad (como una asignatura un tanto aburrida). 

El medio que elijo para escribir, en primer lugar, es el papel, pues este me permite volcar rápidamente cualquier idea, observación o pensamiento que surja en el momento y lugar en el que me encuentre. De hecho, gracias al papel he escrito relatos que se me ocurrieron durante un largo viaje en auto, en un avión y hasta en el colectivo. Incluso en el trabajo, en momentos donde sentía la urgencia de salir de la rutina o tenía que despejarme. 

Además, escribir en papel tiene la ventaja de que pasa más desapercibido (y es más privado) que el hecho de hacerlo en la computadora. 

Con respecto a la corrección de mis textos, confieso que se me hace muy difícil leerlos de manera objetiva y focalizarme en la coherencia, en la gramática o en la sintaxis. A pesar de estar formándome como correctora, es muy diferente corregir un texto ajeno que uno propio, pues en el mío solo logro centrarme en el contenido. Para complicar, soy demasiado exigente conmigo misma. 

En vistas de estas dificultades fue que decidí anotarme en un curso de redacción, ya que era una forma de adoptar un hábito de escritura y confiar más en la calidad de mis textos. Y es que tengo que agregar que otro de mis problemas como escritora es la idea de creer que debería poder escribir un buen texto en el primer intento, como por arte de magia. Al mínimo error, daba el objetivo como fracasado… desmoralizándome al punto de abandonar la misión. 

Es difícil dejar los prejuicios de lado y animarte a seguir escribiendo cuando eres tú mismo el mayor obstáculo. Centrarse en escribir porque, además de disfrutar de la actividad, sabes que con la práctica se alcanza la perfección (o al menos se puede mejorar). 

Me gustaría escribir frecuentemente, expresar mis ideas con claridad y de forma tal que mis palabras sean fiel reflejo de lo que crea mi imaginación… 

Pero también es importante considerar cómo somos como lectores. Leer es otra de las actividades que más disfruto hacer… Leo todo tipo de géneros y, cuando lo hago, me encanta sentirme parte de la historia, logrando abstraerme del mundo, tiempo y espacio que me rodean. Es uno de los pocos momentos en los cuales estoy realmente en el presente, sin ansiedades sobre el futuro o pensamientos que analizan y cuestionan el pasado. 

¿Qué significa la escritura para ti? 
¿Cuáles son tus miedos al escribir? 
¿Cuáles son tus prejuicios al momento de escribir?

 Nota: Esta colaboración fue hecha por Melisa Siciliano.
Le puedes escribir a su correo-e: mscorrectora@gmail.com.