¿Alguna vez has reflexionado sobre el proceso de creación de una obra, no desde la idea hasta el manuscrito, sino desde que llega a una editorial hasta que se publica finalmente? Para un escritor, a veces, ponerle “fin” a su obra resulta en el inicio de una nueva tortura. No solo implica buscar un editor que acepte publicarlo, sino pasar por el proceso de edición. 

La película Pasión por las letras me dejó pensando en esto. Presenta la historia de Max Perkins, un editor reconocido por descubrir autores como Hemingway y Fitzgerald. La trama se basa en su historia con Thomas Wolfe, escritor al que le tuvo que ayudar no solo a editar, sino a gestionar la creatividad. Una película que recomiendo ver si deseas tener nociones sobre cómo funciona el mundillo editorial. 

No obstante, anoté algunas frases y reflexiones que vale la pena compartir: 
  • Editar es quitar la paja del texto. El editor lee y valora la calidad de la obra. Entrega recomendaciones para pulirla. ¿Pero qué estándares se pueden utilizar para determinar qué es calidad literaria y qué no lo es? 
  • “El número de páginas no importa, sino contar la historia”. Y contarla bien. “Para ser novelista debes ser selectivo, debes dar forma y esculpir”. 
  • “No somos los personajes que queremos. Somos los personajes que somos”. ¿Hasta qué punto un escritor se identifica con sus personajes (o con los de otros autores)? 
  • El título debe capturar la esencia del libro y llamar la atención del lector. 
  • “Las únicas ideas que deben escribirse son las grandes ideas. Grandes ideas, pocas palabras”. El editor siempre va a buscar decir más con menos. La invitación es a ser específicos, no perder el hilo, ahorrarse las descripciones, olvidar la poesía, no ser retórico ni divagar. 
  • El editor cuestiona lo que se escribe. Su rol va a ser llevar el libro a un público, a un mercado que lo va a comprar. Eso hace que nos preguntemos si el editor realmente mejora los libros o solo los altera. 
  • Ser artista (escritor) es interpretar algo. Dejar que fluya a través de las palabras. Romper las formas tradicionales. Ser original y abrirse nuevos caminos. A veces es necesario que el autor aproveche su vivencia y los problemas que atraviesa para escribir sobre eso. 
Una de las reflexiones que más me marcó fue reiterarme que el escritor que no escribe, no es escritor. Hay que demostrar que se es… y eso se hace, escribiendo. En la película incluso se menciona otro tipo de escritor, no el novelista, sino el guionista, el que escribe por encargo. Y no, no todos los que tienen el don de la palabra escrita pueden escribir lo que otros le encargan, pues esto requiere otro tipo de habilidades. 

¿Viste la película? ¿Qué impresiones te causó a ti? 
¿Qué piensas sobre las frases que cité?

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