En toda mi enseñanza básica, tuve muchas tareas que consistían en buscar la biografía de un autor, político, científico o figura reconocida. Leí montones de biografías, no sé cuál más aburrida que la otra. Hasta que una docente nos hizo leer un escrito autobiográfico de un hombre que fue prisionero en Auschwitz… 

Dos cosas tengo claras desde ese momento. La primera es que nadie escribirá mejor tu historia que tú mismo. La segunda, a pocos les interesa saber el año en que nacimos o la escuela donde estudiamos. 

Lo que impacta de verdad son los grandes procesos, problemas o pruebas que atravesamos y la enseñanza que nos dejó pasar por eso. Como el relato de un migrante que atraviesa fronteras, la rehabilitación después de un accidente o enfermedad grave, el suicidio de un hijo o el encuentro con Cristo después de una vida en pecado.

Escribir un libro de cada uno de estos ejemplos no solo es posible, sino que tiene un público de lectores que estará interesado en comprar y leer. Entonces, ¿es posible hacer de tu historia un libro? ¡Por supuesto! Tal vez no de toda tu vida, pero sí de una parte… 

Así nace la literatura autobiográfica. Al menos la que se consume en la actualidad, que es más de la que probablemente crees. 

La autobiografía es un tipo de texto donde narramos alguna vivencia que consideramos trascendental o significativa, y reflexionamos sobre ello. En la literatura autobiográfica se tiende a mezclar realidad con ficción, así sea modificar un poco los hechos para proteger a los involucrados, provocar reacciones en el lector o llevar un mensaje más potente. 

Características básicas que se presentan en todo texto autobiográfico: 
  1. El autor escribe en primera persona, siendo narrador y protagonista a la vez. 
  2. Es un texto retrospectivo, pues lo ocurrido sucedió en el pasado. 
  3. Es posible conocer la personalidad, identidad, forma de ser y actuar del narrador/autor. 
  4. El tiempo narrativo tiende a seguir una secuencia cronológica. 
Alguna vez leí que, si todos supiéramos cómo escribir nuestra historia, tendríamos un best seller en las manos. En mi círculo más íntimo, todos me motivan a escribir, no solo porque mi vida es una tragicomedia, sino tal vez por el estilo literario que he desarrollado. Así que elaboré mi escaleta y me propuse escribir una novela autobiográfica, aunque solo sea para leer entre mis cercanos. 

Y tú, ¿te animas a escribir tu historia?

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